Publicado: 10 de Abril de 2017 a las 10:39

Tranquilidad.- Dedicación y atención directa del cliente, te dedico el tiempo necesario para escuchar con tranquilidad, las veces que sean necesarias, a fin de concretar el problema, intentando liberarlo la pesada carga que hasta ese momento traías sobre tus hombros.

Trato cercano.- La relación que establezco contigo es de cercanía, evitando que te sientas incómodo, procurando estar siempre disponible cuando lo necesites, dentro de los límites razonables. Suelo facilitar el móvil a mis clientes y devuelvo las llamadas con celeridad.

Honestidad.- Trato el problema de una manera realista, objetiva, clara y poniendote de manifiesto si tienes o no posibilidades de éxito con tu asunto, sin crear falsas esperanzas.

Familiarización con el proceso.- En este despacho te explico de forma clara, con lenguaje corriente, los pormenores del procedimiento en curso, para familiarizarte con su proceso, procurando que estés informado en todo momento.

Facilidad de pago.- Una vez determinado el problema, procuro facilitar un presupuesto sobre el montante de mis honorarios, que serán siempre moderados y calculados conforme a la dificultad del asunto, y al tiempo de dedicación que requiera el mismo, no excediendo nunca de los honorarios orientadores fijados para las tasaciones de costas en el peor de los casos, cuando los asuntos son de gran dificultad. Se permite el pago fraccionado de los mismos, y solo se exige una provisión de fondos que suele oscilar entre el 25 y 30 % del total presupuestado.